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La
inter-relación a veces la confusión incluso- entre lo que se han considerado la
esfera de lo público y la esfera de lo privado aparece como una de las notas definitorias
de nuestro tiempo. La trans-nacionalización
es un fenómeno de dimensiones crecientes mas allá de algunos voluntarismos, y de ella
hace parte la corrupción.
¿Cómo negar que la
inter-relación entre lo público y lo privado crece, la manera como se retro-alimentan?
Esa
trans-nacionalización exige también responsabilidades compartidas. Desde el siglo XVI, Sor Juana Inés de la Cruz
exclamaba, para situaciones de otra índole, pero aplicables a la corrupción:
"¿O
cual es mas de culpar
aunque
cualquiera mal haga,
la que
peca por la paga
o el que
paga por pecar?"
Se
requerirá el esfuerzo complementario de las instituciones internacionales, tanto las
surgidas de San Francisco (la ONU), como las de Breton Woods (el Banco Mundial, el Fondo
Monetario, la OMC). De los sistemas regionales y de los novedosos esquemas de
integración. De los sectores públicos y de la empresa privada, de las iglesias, los
medios de comunicación, las ONGs, la sociedad civil y los partidos políticos. De
las Instituciones Financieras y Bancarias y las Corporaciones multinacionales para luchar
contra la corrupción, prevenirla, y doblegarla como un fenómeno global.
Con toda
razón el Secretario General de la ONU, Koffi Annan, ha declarado el 14 de este mes ante
el Comité Preparatorio de la Conferencia Internacional de Financiamiento del Desarrollo,
para que la Conferencia de Monterrey sea un éxito:
"Primero
deberá fortalecer y hacer más agudo el consenso que existe ahora sobre políticas,
mecanismos y marcos institucionales que se necesitan en los países en desarrollo, para
movilizar recursos domésticos así como para atraer y beneficiarse de los flujos del
capital privado internacional, y particularmente de inversiones directas extranjeras. Un acuerdo para concluir una convención
internacional comprensiva contra la corrupción que provea, por ejemplo, la repatriación
de fondos ilegalmente transferidos sería también un gran paso adelante."
Ello
refuerza la convicción según la cual nos enfrentamos a diversos tipos de corrupción en
todas las sociedades. Se presentan anti-modelos de conductas corruptas que asumen
desafíos poderosos. No solo afectan la ética sino la gobernabilidad misma, producen efectos de desestabilización
cuantificables en términos del PIB, y tienden a desvirtuar los mejores paradigmas.
El
desarrollo y el subdesarrollo no son inmunes a sus efectos aunque se perciben modalidades.
Lo importante es la acción. Negarse a aceptar que la corrupción es una especie de
condena ominosa, inevitable, para nuestros pueblos. Especialmente perversa para los más
vulnerables, dentro de cada nación, y cada contexto geopolítico. No importa su grado de
avance. A todos nos lesiona y a todos nos corresponde responder ese desafío
multifacético e implacable, por una vía consensual, idealista y pragmática a la vez.
Sin esperar fórmulas milagrosas ó soluciones instantáneas.
Es todo un
proceso, histórico, social, económico, cultural, y a sabiendas de nuestras limitaciones,
vale la pena consagrarnos a cumplir con lo que constituye un deber cívico global. |